martes, 16 de noviembre de 2010

Tiempo



Para el reloj. Páralo y procura que sea hoy. ¿Y por qué parar el reloj?... Hay tantos motivos...
 Para el reloj en cada momento que desees congelar, y vívelo tan intensamente que sientas que no se puede ir nunca, porque puede que cuando la cuenta empiece a ir hacia delante, no puedas agarrar todo aquello que se te escapó. Lo pasado ahí queda, lo futuro está por llegar, y lo presente, desaparece a medida que pronuncio la palabra presente...


Y, ¿porqué me pongo a escribir en un blog, sobre algo que a nadie le interesa y que posiblemente nadie, o quizá tú, que has dado por casualidad con esto leas? Porque quiero detener en mi mente todos los instantes que he dejado escapar, todos los detalles que me he perdido por no poder o no saber detener a tiempo el tiempo. 
Por no querer vivir a conciencia y solamente dejar pasar algo tan importante que a veces no nos damos cuenta que se nos va... hasta que se nos va.


Esto, lector, o mente del autor, quiero que se tome como un simple grito al aire en un pequeño desierto, un desierto poblado de gente que pasa, y que mira sin ver, oyen sin escuchar y escuchan sin ver. Es solo un grito a mí mismo, es solo un ahogo del tiempo, que es lo que pretendo. Ahogar el tiempo, y poder así vivirlo.


Y sabrás que soy yo, porque en algún momento que se paró el tiempo, te lo dije...

3 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Lo que has escrito es precioso, y de vez en cuando hace falta que te lo repitan porque se olvida con mucha facilidad.
    GRACIAS POR RECORDÁRMELO!

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  3. Realmente, este texto no es mio! Es de una persona que tiene mucho talento, y muchos pensamientos que compartir... como este! Con el que me identifico plenamente! =)

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